
+++ En esta obra pretendo ahondar en las metáforas plásticas a las que nos somete el corazón de acero de la urbe, destacando la inconsecuencia del espectro de soledades y solitudes del nuevo hombre del milenio.
La ecléctica paradoja del vidrio, el material de síntesis y la pátina química conforman una propuesta audaz, canalla y meditabunda simultáneamente.
Es también mi propósito animar a los nuevos creadores a explorar herramientas innovadoras y cercanas que desencadenen en el espectador la referencia contrapuesta a lo obsoleto. Quede el gas para aquellos que no puedan ver más allá. Nosotros vamos un paso por delante.
Enero 17, 2007 a las 6:08 pm
Todo este rollo para decir que se confundió de mando, metió una pizza en el horno y puso en marcha la vitrocerámica. Y fundió la bandeja del desayuno, y una esquuina de una tabla de cortar que estaba en la bandeja.
Cuando su majestad pensó que ya debía estar la pizza, abrió la puerta de la cocina y dice que no podía ver nada por el humo.
¿Podéis oler eso? No penséis que es olor a plástico derretido. Es el olor del arte.
Enero 17, 2007 a las 6:25 pm
Mucha envidia es lo que hay…
Enero 17, 2007 a las 7:01 pm
Gracias Impe, gracias. jajajajajaja. Despistada cual mensista.
Enero 17, 2007 a las 8:12 pm
Con perdón, anda que no hay trabajos de Bellas artes que han sacado hasta nota usando argumentos mucho menos elaborados.
Enero 17, 2007 a las 8:30 pm
Otra cosa no, pero elaboración tiene una barbaridad. No veas lo que tuve que rascar hasta que la vitro volvió a quedar así de brillante
))
Enero 17, 2007 a las 11:35 pm
Hace unos días, al abrir la nevera, me encontré con un bote de mistol que me observaba desafiante entre dos tetrabricks de leche, como diciendo “a ver si te atreves a sacarme de aquí”. No recuerdo qué concatenación de despistes me llevó a guardar ese bote ahí, pero recuerdo que el contraste de colores era muy bonito. Lástima que no se me ocurriera sacarle una foto, podríamos haber montado una exposición.
Enero 18, 2007 a las 9:12 am
¿Y no podrías volver a colocar la botella tal y como te la encontraste, y sacar la foto en cuestión?
Porque lo de la exposición me mola mil
)
Enero 18, 2007 a las 10:06 am
Pues sí.
Y yo hubiera tenido una bonita fotografía de una sartén ardiente dentro de un horno de los años 60 con el cristal hecho añicos si hubiera sabido de esta original iniciativa. Una pena.
Enero 18, 2007 a las 10:41 am
Lástima que yo no haya tenido nunca sartenes o bandejas ardiendo. Todo lo más una almohada (mi almohada). Pero vive…. ¿Odin? ¿Sigmar? ¿Cthulhu? que si hay que quemar algo, yo lo quemo. Y nos presentamos en el Reina Sofía sin vergüenza alguna…
Enero 18, 2007 a las 11:30 am
Earendil: seguro que el futuro nos trae nuevas posibilidades de creación. Tú ten la cámara a mano
Tindriel: perdona, pero yo recuerdo haber visto unas fotos tuyas de un interesante experimento decosntructivista en tu cocina, en el que un armario volandero regresó a su orígen como partículas dispersas, permitiendo que el contenido se manifestara sobre el continente, etc…
Chicos, un par más y podemos montarnos una página con esto
Enero 18, 2007 a las 1:01 pm
Cierto, cierto. Había relegado a pasillos del olvido semejante performance cuyo impacto y trascendencia superaron las mejores críticas recibidas.
Y tengo nombre para la página: Arte por accidente
Enero 18, 2007 a las 9:48 pm
Jajajaja, sobresaliente en Instalación, te lo aseguro.
Parece que empezamos el año con talante artístico
Enero 19, 2007 a las 11:52 am
Uhm se me ocurre otra: un recogedor de plástico con un bonito agujero perfectamente circular, debido al despiste de tirar un pequeño carbón de pipa de agua que aún conservaba el suficiente calor como para agujerear el susodicho elemento y dejar una quemadura en el suelo, que gracias a que es de color marrón, quedó bastante disimulada.
“Arte por accidente”, suena bien.
Enero 19, 2007 a las 4:13 pm
No lo tires, podió…
Y, como seguro que el agujero es del tamaño adecuado, ya tenemos título:
“Visiones al final del camino”
Y colocamos el recogedor de manera que se pueda mirar a través del agujero.
(Leches, qué talento como galerista el mío…
)
Enero 23, 2007 a las 12:48 pm
Ya lo hemos tirado, una pena, solo queda el rastro de la quemadura, en el suelo del salon
Mayo 1, 2009 a las 8:33 pm
Cuando vivía solo me acosté una noche en cueros y con diarrea, y no me refiero a una chica vasca. El caso es que al despertar por la mañana y como es natural, sentí pretura de gases, y… bueno… no sé si realmente quiero acabar de contar esta historia, de hecho dudo que os gustase leerla.
Y eso que el título, “Deconstrucción fecal”, iba a ser tan fabuloso como la descripción.
Otra vez será.