+++ En contra de lo que puede parecer por las últimas entradas, estoy bastante satisfecha con como me van las cosas.
En el terreno personal (en una pequeña parcela del mismo) , es cierto que me he llevado alguna plancha. O más bien, que erré al evaluar el tema de “hasta dónde puede llegar alguien cuando decide hacer buenas tus sospechas de devaluación de su producto”. Como hacía poco tiempo que había tomado la determinación de darle más chance al producto en cuestión, pues la situación me hace sentir imbécil, claro. Y no lo llevo bien, lo de sentirme imbécil. Supongo que os habéis dado cuenta.
Peeeeeeero…
Es pecata minuta. Porque en general, mi terreno personal florece como hacía tiempo que no lo hacía. Mi fe en los seres humanos se deteriora por un extremo pero crece como una planta tropical por el otro, y la savia que circula por ese extraño vegetal susurra que aun me quedan muchas buenas sorpresas que llevarme, y que no se gana ni se pierde, sólo se gira. Y el giro nunca se acaba, y permite ver lo que antes no tenías oportunidad de saber, porque no tenías el ángulo adecuado. Y lo que veo me gusta. Bendito mundo este, lleno de ángulos, donde el paisaje cambia sólo con que cambies de posición.
Mi trabajo es abundante, agotador y demasiado concentrado en el tiempo, lo que me hace más susceptible y vulnerable al berrinche. Pero también es maravilloso, útil, enriquecedor y divertido. Y me alegro de haber vuelto.
Y mis decisiones acerca de cómo debo cambiar lo que se cuece en mi cabeza son acertadas, porque lo que viene después es mejor. Y yo me siento mejor.
Gracias a todos los que me habláis por aquí. No siempre me resulta fácil hablar de lo que me bulle en la cabeza en persona, pero sí me suele apetecer conversar sobre ello por aquí. Porque razono y razonais, y vuestros razonamientos no siempre serán tales que esté de acuerdo con ellos, pero aumentan mi caudal de información, modifican mi valoración de las cosas y me obligan a pensar mejor.
Y si todo cuadra, o empieza a cuadrar, la serenidad aparece y lo riega todo con champán (que mi serenidad no es ni pizca de sosa, sino una señora de lo más animada).
9 comentarios
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Gracias a ti por hablar con nosotros. Pásate por el Libro, echa de menos tus comentarios.
Me paso, me paso. No siempre comento porque no siempre se me ocurre que decir (o porque el cachondo del sistema me lo borra al darle al submit) pero te tengo marcadísimo, que lo sepas
Tendré en cuenta que me tienes marcado… Suena a película de espías.
Y si lo riegas todo con sidra? A mí siempre me pareció más animada… Espero que estés mejor del cuello; a ver si la próxima vez hay más suerte y podemos coincidir! Besotes
No, no es lo que parece
La realidad es muchas cosas, pero sobre todo es tozuda, es la que es. Hay mucha gente que piensa que la realidad cambia, cuando lo que cambia es su propia escala de valores.
Las cosas cuadran cuando tu cabeza cuadra.
Me alegro de que todo te vaya tan bien
Qué buena noticia es siempre saber que los amigos son felices. Muchos besos a los dos.
Yo prefiero el vermouth; Espinaler, a poder ser. Voy a regarme con él a tu salud