Posted by: Rapunzell on: Junio 26, 2007
+++ … pero esta vez será mucho más corto.
Soy consciente. 
Recuerdo aún cuando mi abuela veía a mi tío leer cómics y decía, arrebatada de ternura:
-Si es que el niño es tan infantil…
El niño a la sazón tenía treinta años, pelos en todas partes y muy mala leche. El cómic que tenía en las manos estaba repleto de pistoleros malencarados y tetas despampanantes. Mi tío miraba a mi abuela por encima de las gafas, y después regresaba a su lectura.
La ingenuidad del formato le quita glamour a la discusión. No es premeditado para esta ocasión, sino que sistemáticamente procuro simplificar. También tiene sus propias ventajas. Como para mí este es un tema serio, agradezco que no sea el glamour y la estética lo que atraiga a quien quiera hablar de esto.
También sé que el mero hecho de plantear esta clase de cosas me cubre de un aura de gilipollez desde cierto punto de vista. Bien, ya dije en su momento que, con un montón de esfuerzo, había logrado dejar de ser una tonta para convertirme en dos, así que no niego la mayor.
Hace tiempo que no hablo de esto, ni en el blog ni en persona. Estoy incubando. Y algunos huevos empiezan a romperse.
A) “Buena persona” es una abstracción que constituye un modelo de conducta. Las características que simplemente definen a una “persona” no so lo bastante buenas. No basta con “no ser una mala persona”, aunque por supuesto eso es mejor que nada.
“No-mala persona” lo puede ser cualquiera, especialmente entre nosotros, estómagos repletos de clase media (mejor dicho, la mayoría de nosotros) , que no tenemos que echar mano de la violencia o del engaño como parte de la supervivencia cotidiana, ni tenemos oportunidad de dar un pelotazo de millones en dos días si no nos importa sabotear nuestra integridad.
Tampoco vivimos en tiempos en los que sea fácil ser heróico rescatando cinco niños de la inundación a costa de poner en riesgo nuestra vida.
No se trata de eso. El modelo de buena persona no debe depender de la oportunidad. Tiene que ser algo más estable.
B) Los modelos y los principios sirven principalmente para las crisis. Si en la situación crítica estamos dispuestos a concedernos bulas, no los estamos tomando en serio.
Como proponerse modelos factibles y realizables es más productivo, un esfuerzo de imaginación que los ponga a prueba en la cabeza antes de firmar me parece aconsejable.
C) Los modelos y los principios no deben ser víctimas de las excusas. Cuando oigo “pues sí, me comporté de esta manera, y no estuvo bien hecho” siento que el principio está siendo más respetado que si el planteamiento es “no pude evitarlo, las circunstancias me lo impidieron”.
(Lo que sigue es una disgresión que, más que a la discusión del modelo en sí, se refiere a una importante modificación en mi set mental. Pero tampoco creo que sea un matiz sin importancia, así que lo mantengo como un cuarto apartado.)
D) Eso no debe excluir la compasión.
Es muy duro para mí el aceptar que hay personas que realmente no pueden hacerlo mejor. Es mirar el lado más injusto de la vida, en el que la esperanza de superarse, de llegar a una posición vital significativamente mejor no está al alcance de todos, como no lo está participar en unas olimpiadas o ser estrella de cine.
En mi voluntad de ignorar esto, de vivir en un mundo donde nadie tiene negada de partida ninguna posibilidad si está dispuesto a trabajar lo suficiente, he sido una practicante universal del “hard love”. Y no es siempre una mala práctica, pero tampoco es siempre una buena práctica.
Lo malo es que desear ser objeto de “hard love” sí tiene glamour, porque te permite verte como alguien con mucho espíritu de superación. Y supongo que puede hacer que te coloques en situación de llevarte patadas en el culo que no te están sentando bien en realidad, cuando preferirías unas palabras de reafirmación.
Y es perfectamente legítimo querer superarte a base de palmaditas en la espalda, ojo. Cada persona tiene perfecto derecho a decidir cómo quiere llevar su vida adelante, y no deja de ser un ejercicio de soberbia el elegir tú cuál es la forma en que alguien debe ser ayudado. Aunque sea porque le quieres.
Así que esto hemos aprendido. A no excluir la compasión como forma de reacción ante las cuestas arriba ajenas, incluso aunque no entiendas qué bien puede hacer eso.

Estoy totalmente de acuerdo en casi todo, en especial sobre que es en las crisis donde sale a relucir en verdad cómo son las personas, que es cuando te ponen a prueba cuando tienes que responder.
No estoy tan de acuerdo en lo de la compasión. El ánimo, el aliento, sí. La compasión es algo distinto… igual te referías a eso, no sé.
pues yo no veo tan claro que nosotros, estómagos repletos de clase media, no tengamos que echar mano de la violencia y el engaño para sobrevivir: puede que la violencia no cause muerte, sino cierta humillación, o puede que el engaño no te haga estafar millones, sino robarle tiempo o dinero a otras personas, pero ahí siguen…
pienso que quien es capaz de aprovechar un pequeño poder, aprovechará uno grande, y quien acepta la violencia y el engaño mezquinos, ya está dando el paso para ir aceptando cada día mayores violencias y engaños. Yo creo que en lo cotidiano también hay gloria. Y mucha corrupción moral.
Perdón por el rollo
saludos
Justamente, me parece que es en las grandes crisis cuando más probable es que la gente se quede en el perfil bajo, en la inacción, dejando que se lleven al vecino judío sin hacer nada, porque no es tu problema, y ésa clase de acciones, que luego se justifican.
Lo que pasa es que el consentir un abuso tiene otras consecuencias que en la vida cotidiana. De tus acciones o de tu inacción, ya no se deriva que alguien quede mal o pierda un trabajo porque no lo apoyaste contra el acoso del jefe, sino que igual es cosa de vida o muerte. Así que no es lo que tú haces o no haces, sino las consecuencias, lo que determina que siendo cobarde “de diario” pasas por no ser malo y siendo cobarde ante una crisis se te ve Mala Persona.
Quizás sea cuestión de cómo lo vemos cada uno.
saludos
Me parece un planteamiento logico y bien fundamentado y aunque coincido en su mayoria, tb me gustaria puntualizar, que tanto la compasión como la bondad, puramente entendida, no debe estar reñida con el anonimato, cuantas veces habré visto a gente realizar buenas obras para despues vanagloriarse de lo buena persona que es, ahi entraria un poco defariseismo, yo personalmente siempre que he realizado una acción de compasión, bondad o simple solidaridad, he procurado, siempre que he podido mantenerme oculto, ademas de mi natural timidez, por evitar falsos populismos, que no conducen a otra cosa que alimentar el ego.
pq buenas personas, lo que se dice buenas personas en el fondo, seguramente conoceremos a muchas mas de lo que nos parece y serán muchas menos de las que creemos que lo son
me ha gustado tu post
Vale, reconozco que tu post sobre todo me gusta y también me convence en global, pero en vez de contribuir con un “qué bien, sigue así, slurp, slurp!” puestos a meterme a escribir algo innecesario, prefiero estimularte levemente las gonadillas: De manera que lo tuyo es un “plan-modelo para las crisis”. ¿Qué crisis, las que tiene la clase media con el estómago lleno frente al televisor? ¿Piensas pasar mucho rato modelizando y luego entrenándote para colocar conjuntos aleatorios de amigos y familiares en el orden en que los tomarías (tipo “Decisión de Sophie”) en caso de vida o muerte, para poder hacerlo fríamente y en milésimas cuando las circunstancias lo pidan?. ¿Piensas vender tus modelos a la justicia, a ver si así la aceleramos y desahogamos un poco las salas de lo penal, que pueden considerarse en crisis? ¿Te parece este un ejercicio más productivo que el de hoy, ahora, cada momento que interactúas con las personas, tomarte tiempo para escuchar y valorar lo que está sucediendo sin dejarte influir por ningún viejo modelo sobre ellos? Es curioso que te quejas de al menos dos “modelos estables de personas que no dependen de la oportunidad” para momentos de crisis: “La inacción no debe restar puntos”, el juego con su necesidad de simplificar y tiempo y recursos limitados, es como una pequeña crisis. O bien, “Si eres judío, mereces que apedreemos tu ventana”, los nazis se sitúan ante la crisis de que los judíos les invaden. Pero entonces tus modelos sí pueden ser necesarios en la vida… si ésta fuese un juego o una locura, y quizá sea las dos cosas. La compasión es el modificador arbitrario que te permite saltarte a la torera cualquier parte de tu propio modelo y en definitiva volver a escuchar a tus tripas y a las circunstancias especiales, vamos, a hacer lo que te dé la gana. Así que posiblemente al final todos estemos hablando de lo mismo. Perdón por el rollo (éste sí que lo es). Si hay piedras, que sean preciosas o del moro. Gracias por llegar hasta aquí.
estoy de acuerdo, en general, con tu respuesta: es más “llevadero” para la conciencia consentir un abuso cotidiano, no determinante de vida o muerte. Y tiene una Apariencia mejor: sólo la apariencia.
Personalmente, no me basta con que no hayas causado un mal directo; es necesario que tus acciones demuestren qué tipo de Buena Persona eres.
De todos modos, yo valoro ciertas cualidades en la gente que no tienen que coincidir con las que valoran otros. La etiqueta de Calidad Personal se la pone cada uno a quien le parece.
saludos
Yo el concepto que desconzsco y no entiendo es el de “hard love”. ¿Me lo podrías explicar, Rapun?
[...] No tan rápida esta segunda vez. Me propuse escuchar al doliente desde la compasión cuando tuviera la idea de que no quería escuchar mi opinión, sino recibir afecto, apoyo y [...]
[...] No tan rápida esta segunda vez. Me propuse escuchar al doliente desde la compasión cuando tuviera la idea de que no quería escuchar mi opinión, sino recibir afecto, apoyo y [...]
[...] una parte difícil del apoyo. El “hard love”. Te obligará a enfrentarte a mí, y eso requiere valor, porque no soy una persona complaciente y [...]
Junio 26, 2007 a 9:46 am
Estoy de acuerdo con varias cosas.
La moral se enfrenta hoy día a muchos menos desafíos a vida o muerte que antaño. Esto no la hace menos necesaria, pero para algunas cosas se vuelve más borrosa, dado que los asuntos tratados pueden parecer menos urgentes o cruciales.
No lo son. A menudo es nuestra felicidad y la de los nuestros la que está en la línea. Eso no quita que donde se ponen a prueba los principios es en las crisis.
Estoy de acuerdo en que ser no – mala persona (si entendemos como tal a alguien que no se ve obligado a tomar decisiones moralmente relevanmtes y por tanto no tiene que poner a prueba sus principios) es muy fácil. De hecho, la tendencia es denominar como buena persona a aquel que simplemente nunca ha tenido que elegir.
Y me gusta especialmente la idea de compasión sin excusas.
Creo que es lo mejor del post.
El punto A estaría más sujeto a discusión, en mi opinión, pero no resta mérito al post.
Buen trabajo, peque.