+++ Empecemos otra vez.
Algo ha sucedido en mi vida. Ha venido afectado por lo que otras personas han hecho, y a su vez ha tenido consecuencias sobre otros.
Mientras estaba ocurriendo, no hablé de ello con nadie, fuera de quien estaba directamente implicado. Escribí sobre las consecuencias más abstractas. Punto.
Después hablé con un amigo. Se convirtió en una persona extraordinariamente cercana, en alguien en quien confío plenamente y a quien quiero muchísimo. Mi vida es y hubiera sido decididamente peor sin él. Sólo por él ha merecido la pena el viaje.
Después hablé con un amigo de otro círculo distinto, y fue estupendo poder charlar del tema con tranquilidad con una persona que simplemente escuchaba, sin entrar a hacer valoraciones, defensas o ataques a nadie.
Y luego no hablé de ello con nadie más en bastante tiempo.
Después hablé con dos personas que habían sido previamente informadas por otro lado, y que querían saber lo que yo tenía que decir al respecto. No estoy segura de hasta donde ha sido interés genuino o exigencia de su necesidad de equidistancia, pero fue o bien no molesto o bien fue bueno para mi reflexión.
Ahora que tengo las cosas más claras, podría contarle lo ocurrido a más gente de los círculos concéntricos. Pero me da una terrible pereza. Porque, como ya he dicho y sin que sea sorpresa ninguna, se me han adelantado.
Qué pereza ir a buscar uno por uno, y explicar “te voy a dar mi versión de esto”. ¿Para qué? ¿Realmente es tan interesante?
No lo es y no hace falta. Soy una mujer bastante feliz en este momento. No necesito tener un punto de vista popular. Ni siquiera entre las personas que para mí son importantes.Me basta con poca complicidad. Y no es la primera vez que paso por aquí, y sé cómo funciona.
Quien quiere ayudar o contrastar, ya ha preguntado o preguntará. Y estaré encantada de tomarme un martini con él/ella.
Quien quiere culebrones en su salón para ver de lejos y comer pipas mientras hace apuestas y distribuye roles, ya tiene material de entretenimiento suficiente sin que venga yo a jorobarle su maravilloso guión unidimensional.
Quien no quiere que le metan en líos y sólo quiere pasar el rato, puede estar tranquilo que no seré yo quien le obligue a hacer valoraciones.

Aun así, puede que quiera hablar contigo y compartirme un rato. O tal vez tú quieres saber. Entonces liquidaré el tema rapidito, años de historia en veinte minutos lo más, y podremos hablar de otras cosas más interesantes.
Julio 4, 2007 a las 2:39 pm
[...] [Emblogado] Publicado por Rapunzell Archivado en Uncategorized [...]
Julio 4, 2007 a las 9:43 pm
No entiendo porqué son incompatibles el interés genuino y la necesidad de equidistancia.
Julio 4, 2007 a las 10:11 pm
No tienen por qué serlo.
No es eso lo que he dicho.
Tampoco ninguno es condición necesaria del otro, por tanto pueden darse por separado.
Julio 8, 2007 a las 9:08 pm
Ok, entonces sustituye el “o” por “y/o”
Julio 9, 2007 a las 2:47 pm
En la frase del post hay un “hasta donde”. A mí me parece que el “y/o” no tiene mucho sentido cuando no hablo de existencia o inexistencia, sino que digo que puedo no saber cuánto hay de lo uno o de lo otro.
Tampoco es que sea un matiz muy importante, supongo, pero me gusta ser precisa.
Julio 9, 2007 a las 5:14 pm
Realmente no tiene niguna importancia, una vez que has precisado.