+++ En una de mis proyectadas lecturas estivales, Guerreros de la Roca, se habla de cómo el aprendizaje sólo se produce fuera de la zona de confort. Esto no es nuevo, al contrario. Es un concepto clásico de las teorías del aprendizaje y una apreciación al alcance de cualquier sentido común.
Lo mejor de este libro no es lo novedoso de las ideas que plantea, sino la formulación tan sensata, correcta, asequible y desprovista de Castañetadas (por más que en alguna ocasión, si no recuerdo mal, cite al gurú este de la antropología chiripitifláutica). Es un libro de entrenamiento psicológico para escaladores. Y resulta que, debido a las características especiales de este deporte (la posibilidad y necesidad simultáneas de tomar decisiones meditadas) cualquier desarrollo mental en esta disciplina es paralelo forzosamente al desarrollo personal.
En fin, escales o no escales, muy recomendable. Gracias, Cortical, por pasarme la referencia.
+++ Este año la RAM se celebraba realmente cerca de Madrid. Y, para dar la nota exótica, este año falté a la cita por primera vez, y me perdí el concierto, las juergas y los milagros de Zenchy. No por falta de ganas, que a mí de Mensa lo que me gusta precisamente es el contacto con mensistas, los nuevos y los de siempre. Sino, una vez más, porque trabajaba en esos días.
Sin quejas, oigan, que así es mi sector. Lo peor fue que , si llevarte un grupo a una salida formativa de cuatro días es de por sí un quebradero de cabeza, un malentendido entre quienes hacían las reservas y yo hizo que tuviéramos menos plazas en el albergue de las necesarias, con lo que hubo que buscar otro alojamiento alternativo para dos personas. Y claro, nadie se quería ir. La cosa se llegó a poner bastante crítica, e hizo mucho más difícil la gestión del grupo. Para más inri, cargué con toneladas de material a la ida y a la vuelta, porque no se llegó a utilizar casi nada. Todo muy engorroso.
Y esta semana, la batería de mi coche ha decicido que su vida había sido larga, fructífera, y que se iba a marchar al paraíso de las baterías buenas. Yo le eché una mano dejándome la luz interior del coche encendida. Así soy yo, compasiva.
Athair peleó con el problema de mil maneras. Empujó, llamó a colegas, intentó hacerle una transfusión de carga desde otro Ford mucho más resplandeciente que l mío… Nada. Yo, básicamente, intentaba reordenar en mi cabeza cómo hacer todo lo que tenía que hacer sin coche. Y decidí que no podía, así que hice un par de llamadas y, por segunda vez en 14 años, cancelé una actuación. A veces, hay que saber bajarse del burro.
Y es que estoy ya en el punto en que las ideas se me me empiezan a acabar. Me refiero a las laborales (las otras se me acabaron hace un mes, como cualquiera que lea esto de vez en cuando recordará). De todo el rango de dificultades posibles, están surgiendo casi todas.
Por una parte, es divertido ser la última responsable de gestionar un proyecto. Si algo falla, no hay a quien volverse en busca de solución. Tú eres el cerebro que da las soluciones. Fiel al espíritu McGyver, exclamas “no hay problema, ya me encargo yo, pasemos al Plan B” y te dispones a neutralizar una fuga de un tanque de ácido con un chicle y una chocolatina. Y lo haces.
Por otra, no hay “tengo un mal día” que valga. No te puedes relajar. Si surge un problema, hay que atenderlo igualmente. No hay bajas. No hay enfermedades. Un proyecto no puede depender de que tú hayas dormido mal esa noche.
Estoy fuera de mi zona de confort en tantas y tantas cosas , que estoy aprendiendo en un año más que en los cinco anteriores. Acerca de todo. Y estoy contenta, en líneas generales. Lo que no quita para que esté deseando tener vacaciones.
+++ Regalos de Navidad.
¿Qué regalarle a esa gente que tiene de todo? Mi madre y mi abuela pertenecen a esa categoría. Pues este año, les voy a regalar tres cerditos.
Bueno, y una cesta de navidad, que eso nunca falla.
Chicas, chicos, hay un montón de regalos para elegir. ¿Qué mejor regalo para un niño que una cabra de verdad, y que encima te la cuiden en África?
9 comentarios
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Tal y como te dije ayer. Vamos a hacer una obra de teatro acerca de la peli Willow. Contrataremos muchos enanos. Tú dirigirás el proyecto (esto es crucial). Inevitablemente 3 días antes del estreno los enanos te crecerán y medirán 1,90 y entonces nos forraremos y retiraremos vendiendo la cura para todos los síndromes del desarrollo conocidos
Es mucha presión pero lo estás sacando adelante. Y no estás sola.
Los que estamos en el centro de la zona no creas que lo pasamos mejor, bueno alguno habra. Pero no veas lo que me esta costado desplazarme.
Impe, esa es una gran parabola de la Cojonudología
Soy de las que siempre ha funcionado mejor bajo presión, pero lo tuyo ya es de juzgado de guardia, hija!
Y los regalos de Intermon son cojonudos todos. Tenemos una tienda al lado de casa, y la verdad es que me la llevaría entera a casa
Venga, nena, aprieta los dientes. Y no tengas miedo de pedir árnica, que estamos para eso.
“Te se” echó de menos…
Me encanta tu entrada, me recuerda un poema del maestro Neruda…
(…)Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo
exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará
que conquistemos una espléndida felicidad.
Arno estárá orgulloso, nosotros los Arnoistas, orden de extraños seres armados con mosquetones, cuerdas y piolets, recorremos el universo poniendo a la gente en frente de paredes, sin otro objetivo que el de amasar voluntad que volcar en ellas.
Desde Dagobah te comunico que este año volveré a Alpes…
Y ahora que ya me tienes convertida.. ¿Cuándo nos llevas a escalar, eh? ¿Cuándo??
[...] había escalado un poco años atrás, pero el gusanillo me picó realmente al leer Guerreros de la Roca, y leí el libro porque Cortical Thread me lo recomendó como una lectura interesante, no ya para [...]