+++ Este fin de semana, Athair y yo hemos cumplido un deseo que teníamos hace tiempo: hacer un curso de escalada.
Es curioso cómo llega una a determinadas experiencias. Athair es un escalador nato, siempre le ha gustado trepar y subir rocas, tapias y lo que haga falta, así qeu lo raro es que no lo hubiera hecho antes.
Yo había escalado un poco años atrás, pero el gusanillo me picó realmente al leer Guerreros de la Roca, y leí el libro porque Cortical Thread me lo recomendó como una lectura interesante, no ya para escaladores, sino para cualquiera interesado en el desarrollo personal y la superación de los propios límites.
Y el blog de Cortical se convirtió en uno de mis lugares de paso frecuentes porque leí una entrada en la que me reconocí, en un momento en el que no me reconocía en nadie a mi alrededor. Y llegué al blog de Cortical buscando un dibujo que ilustrara mi pensamiento acerca de correr una marathon, y ya no recuerdo por qué pensé en eso, pero ese hecho casual me ha llevado a hacer un curso de escalada este fin de semana y pasrlo en grande.
Un buen momento para mirar atrás, ver cuántas ideas viejas he dejado en el camino, cuánto lastre mental y vital he desechado y cuánta energía he recuperado. Sigo escalando.
4 comentarios
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Hay que ver qué cadenas tan retorcidas nos llevan a determinados acontecimientos. O qué trivialidades nos llevan a hechos que acaban siendo importantes en nuestras vidas.
Muchas veces pienso que, si el Capi y yo no hubiéramos ido a aquella fiesta en casa de Hongos (y los dos estuvimos a punto de no ir), tal vez los Pelafustanes hoy no existirían, o serían muy distintos de los que conocemos.
A pesar de algún “enritamiento”, es realmente cojonudo saber que ahí abajo hay alguien que te asegura mejor de lo que tú mismo harías. Muchas gracias por este regalo
Gorpik: las palabras “Capi” y “fiesta” juntas en una frase afirmativa no son una casualidad, son un acontecimiento probabilístico de dimensiones cósmicas. De hecho, hay quien está estudiando eso como una prueba de la existencia de Dios, ya que ofrece argumentos mejores que el desarrollo del ojo, por ejemplo
Arda: Lo mismo digo
La cosa está en repetir pronto.
Cuanta razón tenéis los dos, higos míos. Y que perraca que eres, Rapun.