+++ Hoy he sido capaz de tocar algo que se parece muy razonablemente a la línea de bajo del Two Princes, de Spin Doctors. Es difícil imaginarse lo bien que me lo he pasado esta mañana practicando.
No está mal para el primer mes.
+++ Hoy he recordado una tira de Quino, una en la que Miguelito dice algo así :” Como pasar de tesorito de la casa a siempre el mismo estúpido, por Miguelito. Proximamente en todos los kioscos”.
He recordado cómo alguien me dijo una vez que yo era una persona sabia. Hacía tiempo que no pensaba en ello, pero hoy me ha venido a la cabeza.
Más tarde, me dijo que era mentirosa y que no cumplía mis compromisos, que tenía ataques de ansiedad provocados por los celos y que sólo me engañaba a mí misma cuando pensaba lo contrario. Creo que había más honestidad en la segunda apreciación que en la primera. Aunque no esté de acuerdo con ninguna de las dos, lo cierto es que en la segunda ocasión me conocía desde hacía más tiempo, y había recibico impresiones acerca de mí de personas que merecían su admiración y su confianza, así que seguramente sus palabras estaban más cercanas a su verdadera opinión. Y, según a quién le preguntes, más cerca de la realidad, claro.
Va en las dos direcciones. Otros han pensado al conocerme que yo era un horror, y después me han encontrado llena de virtudes. Y supongo que habrá quien haya pensado a primera vista que soy estupenda, y lo siga pensando, y quien haya pensado que soy terrible, y se mantenga en esa posición.
Quiero a mi gente. La quiero cerca. Quiero poder cagarme en dios a su lado, y dar gracias por el sol, y ser y no ser entendida y darme de cabezazos con sus opiniones y descubrir nuevas ideas. Y ayudarles a cargar con sus pecados y sus muebles, y pedirles que me ayuden a cargar con los míos.
Lo que no he necesitado ni necesito es aprobar su examen. Si valgo para el puesto, guay. Si no, también guay. Será por gente en el mundo, como para pensar que soy realmente necesaria, o que alguien lo es para mí. Creo que eso es lo que se esperaba de mí y no di, a más de una persona. Y, aunque no me siento culpable de nada, me apena sinceramente el dolor y el sufrimiento que la experiencia ha dejado en algunos. Ojalá hubiera podido hacerles ver que yo no era lo que esperaban antes de que empezaran a pasarlo mal. Sólo puedo alegar que no sabía qué esperaban, qué deseaban , en realidad. Y como no soy una persona sabia (ojalá lo fuera) no fui capaz tampoco de adivinar. Qué más quisiera yo que no equivocarme nunca.
Sea como sea, si había un examen que aprobar era el mío, y los criterios se han relajado después de comprobar que había mucha norma idiota que no servía para nada.
El Decálogo del Extranjero aun se está escribiendo. Próximamente, en todos los kioscos.
No hay comentarios
Aún no hay comentarios.
RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack
Deja un comentario

