+++ El fin de semana ha sido realmente divertido. El sábado había plan doble. Para empezar, el cumpleaños de mi amigo Koldo, que lo celebró en una fiesta en la que se nos pidió que fuéramos vestidos de cantantes famosos. Él estaba espectacular de Amy Winehouse, pero allí aparecieron Mariah Carey, Liza Minelli, Rafaella Carrá y un impresionante Rodolfo Chikilicuatre. Evidentemente, cuanto menos respetables los personajes, más divertidas eran las caracterizaciones. Yo había pensado en un primer momento vestirme de Janis Joplin, pero el problema estuvo en que Athair y yo teníamos planes para después del cumple, y el vestuario requerido no admitía muchas payasadas.
Hacía tiempo que habíamos hablado de ir a Fusión, un local swinger, pero hasta el sábado pasado no había habido oprtunidad. O bien estaba cansada, o bien resfriada, o bien madrugaba al día siguiente… Y tenía claro que quería estar de buen humor, porque para mí era una experiencia nueva. Y caray, por los 30 pavos que me iba a costar la entrada, no me quería marchar a la media hora porque me entrara sueño…
Bueno, pues tengo que decir que me gustó mucho y lo pasé en grande. Uno de los posibles inconvenientes de este tipo de negocio, como ocurría en su día con las sex shop, es la potencial sordidez ambiental. Pero no es el caso. En general, la edad media de las parejas que estaban allí no era alta, todo el mundo tenía un aspecto bastante saludable, no había restos de coca en los lavabos y todo parecía envuelto en un rollo festivo y respetuoso. La ambientación, un pelín puticlub de Nueva Orleans, como debe ser (me niego a admitir que la decoración aséptica sea un punto a favor, esto no son las Mantequerías Leonesas, caray), y un pelín discoteca de la costa. Pero bastante sensato y agradable.
Puntos en contra, la piscina (el agua estaba un poco fría) y la música, que a veces era un poco horterilla. Pero nada de Julio Iglesias o Roberto Carlos, según dicen la némesis del movimiento swinger. Eso sí, el porcentaje de chicas atractivas era bastante mayor que el
de tíos atractivos, pero alguno había.
En definitiva, un sitio agradable, con buen ambiente y dónde puedes involucrarte tanto o tan poco como te apetezca. Hay bastantes locales de este tipo en Madrid, pero dicen que este es el mejor. Algunos días sólo se admiten parejas, mientras que otros también dejan entrar chicos solos bajo ciertas condiciones. De mujeres solas casi no dicen nada, porque es muy infrecuente, pero al parecer la entrada es más o menos libre para ellas.
Tiene que ser una sensación de puta madre el saber que no te están aguantando el rollo para echar un polvo. Quizás sea la única posibilidad garantizada de entablar una conversación con un tío y estar segura de que, si parece interesado en lo que dices, es porque está interesado en lo que dices. Porque si no lo está, siempre te puede cortar con un “¿Pasamos adentro, y me lo sigues contando después?”
Es que me parece deprimente que alguien esté dispuesto a aguantarme el rollo para conseguir sexo. Con lo fácil o imposible (según quién seas) que eso es en mi caso, independientemente de las fantas que te tomes conmigo.
Afortunadamente, creo que los hombres que conozco cada vez son más inteligentes en ese sentido, y tienen las cosas más claras. Bien por los cumpleaños.
[Edición: Me dicen que mi entrada ha quedado "bastante sobria". Que es una forma educada de decir que es más sosa que una mata de habas. Bueno, ya haré un relato pormenorizado con escenas subidas de tono, satén y luz roja... pero no creo que sea aquí, que intento mantener este blog en la clasificación "para todos los públicos" XD]
+++ Pensando sobre otro momento completamente distinto del fin de semana, tengo la sensación de que me liaron para que fuera yo quien dijera que determinado feto no es viable, y así hacerme responsable a mí del aborto. Yo sólo dije que en este momento no me veía como la madre de la criatura, pero parece que he sancionado algo. Es lo que tiene responder cuando te preguntan, y procurar formar una opinión.
No me mola un pescado la sensación de hacer el trabajo sucio. En fin, seguramente sea sólo una sensación y (once again) me equivoque de pleno.
Por otra parte, también fue buena esa parte, así que no me quejo. Vivir en el error, es la vida mejor…