Este país es un chiste de Gila. En serio.
Antes de marcharme, intenté informarme sobre la situación política. Como sabréis, Evo Morales es el presidente de Bolivia desde hace dos años, un acontecimiento histórico porque es el primer presidente de procedencia indígena y cocalera. En los ultimos meses, sin embargo, se encuentra con la oposicion de algunas de las prefecturas (gobernadores provinciales), encabezadas por Santa Cruz. Que es donde vivo yo.
La cosa llegó incluso a que Santa Cruz pidiera la autonomía. En los periódicos leí las declaraciones del prefecto insultando a Evo, y a Evo insultando a Morales, y autonomía por acá, autonomía por allá, pero en ningún sitio decían de qué clase de autonomia hablaban. Así que pensé que me enteraría al llegar a Bolivia.
Bueno, pues la solución, en el apartado de política de la serie. Ahora, a contestar las preguntas que tan amablemente ha formulado Delfar.
El tiempo
El tiempo aquí es muy estable. Tropical, húmedo, oscila en torno a los 25 grados. Es muy agradable. A pesar de que estamos en invierno, casi no hace frío. Llueve algún que otro día. Eso convierte las calles sin buenos desagues en una molestia para caminar, y las calles sin asfaltar en una película de Tarzán con arenas movedizas. Entre uno y otro tipo de calle totalizan el 100%.
La mayoría de la gente lleva como calzado chinelas de goma, de esas que se sujetan entre el ddo gordo del pie y los demás. Normal, cualquier otro calzado es destrozado por el agua en cuanto pisas el primer charco. Las alpargatas no son buena idea aquí. Ejem.
Por lo visto, en verano te cueces. Pero este invierno me lo llevaba yo a Madrid sin dudarlo.
El paisaje
Si hablamos del entorno natural, este departamento es plano como una mesa. El campo está lleno de árboles, y los árboles son impresionantes. El Toborochi es el árbol emblemático de Bolivia. Tiene una tripa abombada en el tronco en la parte media, y unas flores moradas muy bonitas, pero que en esta estación no se ven. Si están en plena floración los tajibos y los gallitos, con flores amarillas y rojas respectivamente. Es impresionante ver árboles tan altos y grandes cuajados de flores, de verdad.
Todo está muy verde. Junto a los árboles hay palmeras, matas y pasto. Y fruta. Por todas partes hay frutsa. la fruta crece en los árboles del camino, en el jardín, en las tapias. La gente vive en lotes, que son pequeños terrenitos con una casita muy pequeñita en medio. A veces tienen huertas, y venden lo que sacan en el mercado. Por eso la fruta y la verdura es buenísima aquí, además de barata. Porque la produción es pequeña y artesanal. La gente no saca para pesticidas o abonos químicos…
El primer paisaje urbano que se divisa según te acercas a la ciudad se parece más a un campamento de chabolas surgido junto a la carretera. Es la Pampa de la isla. Desde el coche parece que sólo hubiera una filita de edificaciones de un piso o dos junto a la calzada: talleres, farmacias, notarías, ventitas… Todo en casitas desconchadas con los carteles pintados a mano sobre el muro. Pero es engañoso. A los lados de la carretera se extienden los barrios por cuadras y cuadras, manzanas con calles sin pavimentar que se convierten en polvaredas cuando sopla el viento y en barrizales cuando llueve. Como todos los lotecitos tienen terrenito, siempre hay árboles plantados, que hacen que todo sea más bonito. Así son los tres anillos más exteriores de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
Los 4 anillos interiores sí están pavimentados, pero igualmente no te haces una idea de la extensión de la ciudad, porque no hay apenas edificios de más de dos plantas. Las calles, incluso las principales, son estrechas, de un solo sentido de circulación. No es una ciudad monumental. Sin embargo es un sitio interesante y vital, lleno de mercadería en la calle (el mercado de los Pozos es en sí mismo un espectáculo), tienditas y locutorios (mucha gente tiene familiares emigrados en España). Y puestecitos de comida o juguitos.
En el campo, que es donde vivo yo, hay aves que chillan, insectos que zumban y vacas que mugen. Por lo demás, es bastante silencioso. La ciudad es más ruidosa porque los coches usan mucho la bocina. Pero la conducción en Bolivia merece otro apartado especial. Je.
En resumen, el paisaje se parece a una Asturias puesta en llano. Muy llano. En los Andes es otra canción, claro, pero yo estoy en el Oriente, compañeros. No saben la ENORME diferencia que eso supone.
Lo que más me impresionó al bajar del avión y subir en la movilidad que nos había ido a buscar (que es como llaman aquí a los vehíulos) fue precisamente los llano del paisaje, y la cantidad enorme de árboles que había por todas partes. Y las pintadas. Y la forma de conducir.
El transporte
Como podéis imaginar, en Santa Cruz poca gente tiene auto particular. Incluso en la ciudad más próspera del país, se ven unos cuantos coches de lujo (4×4 mayoritariamente, que es lo lógico sabiendo cómo son las carreteras) pero la mayoría son autos viejos, viejos. Un día vi un coche tan parcheado que parecía un leopardo, y con el motor por fuera, porque esa parte de la carrocería había desaparecido. Era un trufi.
La mayor parte del tráfico lo forman trufis, taxis y micros. Los micros son autobuses de larga o corta distancia. El que lleva de Cotoca a Santa Cruz, por ejemplo, viene a costar 3 bolivianos. Te para en lka carretera allá donde te venga bien, para subir y para bajar. Lleva un cobrador, que a veces simultanea la tarea de cobrar el pasaje con la de sujetar la puerta (no, no siempre cierran solas). El micro mediio tiene unos cuarenta años de vida (eso a ojo), está recubierto de parches, se ve la carretera a través del chásis, tiene cabls por fuera y un conductor que parece soldado al asiento. El parabrisas está decorado con adhesivos astutamente dispuestos para que sujeten los diversos pedazos que lo componen. Ningún micro está completo sin una buena raja en el cristal.
Un taxi es un taxi. Sin taxímetro, creo que cobran una tarifa fija por llevarte por el interior de la ciudad pero nunca a agarre ninguno. Y ahora, el trufi. Lo mejor para el final.
Uno no puede decir que ha pasado por Bolivia si no ha montado en trufi. Es una experiencia inolvidable. Un trufi es un taxi de larga distancia, que va recogiendo a gente por la carretera. Una tarifa más o menos fija (4 bolivianos a Santa Cruz), y un máximo teórico de 6 personas en el auto. Sí, 5 más el conductor. Efectivamente, van dos en el asiento del copiloto. Si van de legales. Porque yo he visto subirse a diez personas en un trufi (cierto que dos eran niños, pero no deja de ser impresionante). Ver a la gente bajar de un trufi puede ser como ver el coche de los payasos. Algunos trufis incluso tienen el mismo tamaño.
Además de superpoblados, los trufis tambien suelen ser viejos. Muy viejos. Gracias a eso, sus conductores sobreviven para reproducirse, porque a lo más que pueden darse la galleta es a 60 por hora. Increíblemente, no se la dan. Y es que conducir acá es un arte, como correr los sanfermines, más o menos. De ahí la Primera Ley del Trufi: un trufi casi nunca es tiene menos añois que su dueño.
Los trufis son frecuentemente importados de China o Japón como coches de segunda mano que llevan el volante a la derecha. Así que lo apañan y le cambian el volante al lado izquierdo. Pero no el cuadro de mandos, porque la platita no llega. Y así tenemos la Segunda Ley del Trufi: un conductor de trufi jamás tiene ni puta idea de a qué velocidad va.
Los espejos retrovisores son opcionales. Si se rompen, rotos se quedan. No como los cristales de las ventanillas, que son cariñosamente sustituidos por una lámina de plástico sujeta con precinto que hace un ruido muy potente y gracioso cuando el trufi va a máxima potencia. Desgraciadamente, es ahogado por el estruendo del motor asfixiándose, y no puede ser apreciado en toda su belleza.
Además del compañero de asiento con halitosis, el elemento más característico del trufi es el conductor. Una vez vi uno con cinturón de seguridad puesto. Cuando yo intenté hacer lo mismo y abrocharme el cinturón de seguridad (ese día me tocó asiento del copiloto), descubrí que no podía encontrar el enganche.
- No hay. El dueño anterior lo quitó.- dijo el conductor. “Claro, cómo se le pdría ocurrir conservarlo, qué cosas tengo…”-pensé.
- Bueno, pues no se choque.
Afortunadamente, este tenía buen humor. El trufero medio es taciturno y medio mineral. Hasta que se pica con otro coche. Entonces se convierte en un tipo taciturno y medio mineral, pero con una forma de conducir imprudente hasta para un trufi. Es el momento de sugerirle que se modere un poquito, con calmita, que no hay prisa. En mi caso, yo además empecé a hacer cábalas de si en caso de choque frontal sería mejor protegerme la cara con ki mochila o si llevaría algo punzante dentro que me pudiera causar más daño. Hay que ser prácticos.
Pero eso fue un caso excepcional. Generalmente, las rutas en trufi son entretenidas pero no asustan.
Y hasta aquí puedo escribir hoy. Más, otro día.
Agosto 20, 2008 a las 8:02 pm
Lo del transporte me recuerda a Marruecos, donde los autobuses de un pueblo a otro son furgonetas en las que se montan todos los que pueden y más y paran donde te apetezca.
Me alegro que las cosas te vayan bien por Bolivia. Estruja la experiencia todo lo que puedas. Un beso.
Agosto 20, 2008 a las 8:03 pm
Qué bien. Ahora me quedo mucho más tranquilo O.o
Ay dios.
Agosto 21, 2008 a las 12:04 am
Nena, esas son las mejores partes de un viaje, y creo que las tomas como tal
Un besazo.
Agosto 21, 2008 a las 10:14 am
Gracias por responder a las preguntas de esa forma tan detallada, como se nota quien tiene práctica contando historias. Casi me parecía estar ahí…
Menos mal que no. Bufff… 25 grados en invierno. Con lo que sufría yo en Cádiz con 20.
¿Es que ahí nunca tienen frío?
Junio 21, 2009 a las 3:29 am
te contaron mentiras, es mejor conocer o esperar que te lo cuente alguien con criterio, aqui todo es agradable, si es caluroso, tiene los mejores autos, los micros no son tan viejos, pero si hay caos vehicular, de este lugar son las mas bellas mujeres, y no todos andan con chinelas, Ver para creer. Santa Cruz es el paraiso
Junio 29, 2009 a las 3:28 am
Mira, por ahí sí que no paso. Si tú tienes las narices de decir que una ciudad que tiene niños mendigando y viviendo en los canales, policía corrupta y unos índices de SIDA y tuberculosis escalofriantes “es el paraíso”, entonces qué te voy a decir que te guste… ¿Que es una ciudad maravillosa porque tiene lindas mujeres, el son de la tierra y demás zarandajas de letra de cumbia? Venga ya. Crece de una vez, pequeña burguesa de capital de provincia.
Hay cosas maravillosas en Santa Cruz. La injusticia, la ceguera y el deseo de perpetuar la desigualdad no son algunas de ellas.
Pero vamos, que tampoco te voy a decir que me extrañe mucho tu forma de pensar. Así os va.
Agosto 24, 2008 a las 7:10 pm
Sé que no digo otra cosa, pero cuídate mucho y vuelve entera. Se te echa mucho de menos. Besos y abrazos.
Agosto 25, 2008 a las 8:17 pm
Me mola esta plasto-serie.
Un besazo, guapa. Y pásalo muy bien por allí.
Agosto 26, 2008 a las 11:06 am
Mmmmmm, trufis con mochibag. O coches con trufibag. Paténtalo y ponlo bajo licencia Creative Commons.
¿Los micros son microbuses o han aplicado el término también a los de gran tamaño?
Septiembre 3, 2008 a las 11:33 am
Microbuses. La verdad es que he visto pocos autobuses grandes, y ninguno de línea, salvo uno de los memnonitas. Pero los memnonitas son caso aparte.
Junio 21, 2009 a las 3:05 am
Te voy a contestar a tu estupido comentario sobre mi querida tierra Santa Cruz, si la pisaste por lo menos, tienes que aprender a observar, Si hablas del Presidente, quizá tengas razón, porque es ignorante como vos, no importando de donde provenga, y el porque de su odio a Santa Cruz, te reitero, sois muy ignorante y ciego(a), y talves estuviste en los mas reconditos extramuros , donde la civilización va avanzando poco a poco, por el repoblamiento de gente que llega de otros lugares. Porque no partiste del centro como es lo correcto?Para opinar hay que tener sentido común, observar de todos los angulos, lo bueno, lo malo y lo feo, no todas las personas son de chinela (como dicen del occidente que todos son cholos), eso es falso, aqui hay de todo, dices que solo hay micros antiguos, parchados y no se que burreras mas, se ve que no viste nada , si vives aqui, o si vuelves, ponte unos buenos lentes, porque tienes ceguera extrema, y luego opiná, porque en lugar de ir a un pahuichi, que los hay, no te alojas en el centro o en Equipetrol, o visitas los barrios que realmente son mansiones. Donde vayas, ve lo bueno y lo malo, pero no generalices, y si no no vuelvas a pisar mi tierra, porque personas como vos, solo hacen daño al mundo.