Antropología Navideña (4)

+++ La canción navideña de hoy es parte de la banda sonora de Love Actually. Película de buen rollo, que casi no recuerdo de qué  va, pero que tengo asociada a momentos felices. Y una, que le vamos a hacer, a veces no es más que un perro de Paulov ligeramente más sofisticado ;)

Y más fenómenos navideños…

¿Por dónde íba? Ah, ya…

5. La gente se reúne y come. Come mogollón. Come como si no hubiera mañana, y todo el colesterol que ingirieran se lo pudieran llevar a la otra vida y transformarlo en pase pernocta para irse de farra..

Si recordáis el post anterior acerca del invierno, el excedente de comida por parte de aquellos  que podían matar animales y la escasez de alimento del medio, esto parece una consecuencia lógica.

Los seres humanos estamos pensados para almacenar alimento en los tejidos corporales. En situaciones de subsistencia (entendidas como aquellas en las que casi no puedes ahorrar o darte lujos, sólo sobrevivir) tener el culo gordo es la diferencia entre sobrevivir a la gripe (la fiebre consume muchas calorías) o morir. Así que nuestra tendencia natural, que ha sido de lo más útil durante siglos, es tragar como avestruces bulímicas en cuanto se nos presenta la ocasión.

Además, si nos reunimos para la comilona, la gestión de la comida es más eficiente.

Por ejemplo, Pepe el Talabartero (que es como Joe el Fontanero pero en medieval)  mata una oveja.Entre él, su señora y sus tres hijos no se la pueden comer de una sentada, así que corre el peligro de desperdiciarse. Pero si invita a toda la parentela, se pueden cepillar la oveja en una tarde. Ellos lo harán porque “hay que invitar a los primos y los tíos y los hermanos, es lo correcto”.

Pero lo que están consiguiendo es que coma oveja todo el mundo. También el que no pudo matar nada ese año. O el que mató y/o cosechó, pero ya terminó con sus reservas.

Observemos otra vez que las fiestas coinciden con el solsticio, el momento más bajo del ciclo vegetativo. Hay personas que ya han agotado sus recursos. Pero unas comidas decentes a tiempo con la familia del pueblo de al lado (con su paquetito de sobras para llevarse a casa) y los pequeños aguantarán un mes más a base de castañas secas. A partir de ahora, es todo cuesta arriba…

Eso sí, la oveja, a palo seco, no es que sea muy apetitosa. Está mucho mejor con unas verduritas de la huerta del tío Paco, que también viene, con unos huevos del corral de la tía Eulogia, pan del abuelo Martín, lentejas del vecino Mariano… y rematamos con un pastel de moras hecho por la abuela Eudivigis y sus catorce nietos recolectores.. Si eres escocés, además podrás embutir todas las sobras en el estómago de la oveja y pretender que eso es un plato típico exquisito.

(Nota: Tiberio ha apuntado acertadamente que era poco probable que se mataran ovejas, y que era otro el tipo de ganado sacrificado. Pero es que si cambio el bicho, no puedo hacer el chiste escocés…)

Sopa de PiedraO sea, que las comilonas navideñas antiguas, tanto si eran familiares como si eran gremiales, constituían una gran Sopa de Piedra (al igual que las bodas o las fiestas del pueblo). Un medio de poner en contacto, de un modo diferente al del comercio,  los bienes producidos por cada unidad. Y en este contacto, todos los bienes aumentan de valor.

Nutricionalmente, por mentar sólo un aspecto de la cuestión, es más rentable consumir cereales y legumbres en la misma comida  que por separado, ya que entre los dos tipos de alimento se consiguen todos los aminoácidos esenciales. Así que, sin ir más lejos, a Mariano y a Martín les compensa juntarse a cenar desde el punto de vista bioquímico. Aunque se lleven a matar.Qué cosas.

Pero seguiremos hablando de esto cuando lleguemos a los regalos…

6 comentarios para “Antropología Navideña (4)”

  1. Tiberio Dice:

    Sobre las ovejas: ¡claro que comerían ovejas! aunque no lo hagan primero por culpa de uno de esos años de hambre que periódicamente se daban, tendrán que comersela cuando empiece a ser un poco vieja :) )

    Sigue, Rap, que te está quedando genial. Me parece interesante la forma como estás llegando al concepto de familia extendida, tan típica de las sociedades agrícolas. Es una cuestión de supervivencia, sin duda.

  2. Ibn Sina Dice:

    Ah, qué buena es la historia de la sopa de piedra… :)

  3. Ibn Sina Dice:

    Ah, y si no te has leído “The Gift” de Marcel Mauss, ya tardas. Te va a encantar. Si no lo conoces, déjame una nota y te explico…

  4. Rapunzell Dice:

    Ostras, pues no lo conozco. Y lo que estoy leyendo en referencias de internet parece muy, muy interesante…

    Si es que es lo malo de los autodidactas, joder, que tenemos lagunas de tamaño oceánico , snif

  5. Antropología navideña « Otro blog sin sentido, como la vida misma Dice:

    [...] Las comilonas [...]

  6. Antropología navideña « La memoria es un arma cargada de futuro Dice:

    [...] Las comilonas [...]


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