YouTube – massive attack- teardrop

+++ Escuchando esto en bucle para serenar mi mal yogur. Funciona. Más o menos.

Liz fraser
(love)love is a verb
Love is a doing word
Feathers on my breath
Gentle impulsion
Shakes me makes me lighter
Feathers on my breath

Teardrop on the fire
Feathers on my breath

In the night of matter
Black flowers blossom
Feathers on my breath
Black flowers blossom
Feathers on my breath

Teardrop on the fire
Feathers on my breath

Water is my eye
Most faithful my love
Feathers on my breath
Teardrop on the fire of a confession
Feathers on my breath
Most faithful my love
Feathers on my breath

Teardrop on the fire
Feathers on my breath

Stumbling a little (x2)

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Seguimiento de tareas recurrentes con Sciral Consistency — El Canasto

+++ Sciral Consistency, encontrada en El Canasto. Una aplicación que permite controlar las tareas que deben ser hechas cada cierto tiiempo, aunque sin fecha fija.

Acabo de instalar la versión gratuita y pinta bien.

Seguimiento de tareas recurrentes con Sciral Consistency — El Canasto.

Tweenbots

+++ Acabo de encontrar esto en Chato Blog.

Hoy no ha sido un buen día, así que mejor terminarlo con buenas noticias.

TweenBots es un proyecto para observar las reacciones de una comunidad frente a un pequeño “robot” perdido. El “robot” es simplemente una caja de cartón con una cara pintada. Tiene un motor y ruedas que lentamente lo mueven en línea recta en un solo sentido.

El robot lleva una bandera que dice “AYÚDAME” y el nombre del lugar hacia donde debe dirigirse. La idea es que la gente que se encuentre con el robot lo puede ayudar orientándolo en la dirección correcta.

Los resultados fueron inesperados. A lo largo de meses y numerosas misiones, los Tweenbots rodaron exitosamente desde su punto de partida hasta su destino, ayudados solamente por extraños. Cada vez que el robot quedó atrapado [...] alguien llegó a rescatarlo y enviarlo hacia su meta. Nunca se daño o perdió ningún Tweenbot. A menudo, la gente ignoró las instrucciones que pedían apuntar el Tweenbot en la dirección “correcta”, si esa dirección ponía al robot en una situación peligrosa. Un hombre puso al robot de vuelta en la dirección en que venía, diciéndole en voz alta al Tweenbot: “No puedes ir por ahí, tienes que ir por el camino”.

Una no puede sustraerse a la sonrisa de un pequeño robot perdido, supongo.

Office Tab

+++ Si eres de las que trabajan con cuatro documentos a la vez, aparte de las hojas de cálculo, el Corel y el Firefox (todo abierto al mismo tiempo, por supuesto, porque en cuanto piensas que pueds prescindir de algo descubres que NO es así), igual esto te sirve.

En Bitelia han encontrado una aplicación que se integra con Office, el Office Tab, y que te abre los diferentes documentos de Word, Excel, etc en pestañas dentro del mismo programa. Igual que en Firefox.

Yo lo acabo de probar, y parece que funciona bastante bien.

Por fin

+++ Poco a poco, voy quitándome de encima pequeñas espinas. Como todas las veces que Miss Celie, La Voz y yo hemos dicho “a ver si quedamos”, y luego la agenda se nos ha comido el hueco o la moral. Pues esta vez lo hemos conseguido, y me traigo unas cuantas fotos como recuerdo de la tarde. Algunas las ha hecho Mateo, que para sus 22 meses demuestra un talento para el encuadre de lo más prometedor.

No hay como darle una cámara de fotos a un niño para hacerlo feliz.

Es una de las razones por las que me gusta el verano.  Los días se alargan y hay tiempo para todo. Incluso, para las cosas importantes. Esto es vida.

Pac-i-Man

+++ Tengo dos noticias, una buena y otra mala.
La buena, que van a abrir una tienda grande de cómics enfrente de nuestra casa.
La mala… que van a abrir una tienda grande de cómics enfrente de nuestra casa.

¿Tendrán posibilidad de autolimitar el consumo con un carnet, como en los casinos?

+++ Esto de reciclar imanes del telepizza es un vicio. No es fácil parar. Con ustedes, los Pac-i-Manes :)

Pac-I-Man

Cumpleaños de Raquel

+++ Raquel ha celebrado su primer cumpleaños en Madrid. Para celebrarlo, y aprovechando que tenía tiempo, le hice un regalito extra.

Imanes de nevera personalizados

Imanes de nevera personalizados

Perrito piloto para quien averigue qué representan :)


+++ Cuando dejas tu cámara por ahí, es frecuente que la gente haga fotos por su cuenta. A veces, se las hacen a las cosas más insospechadas, pero … ¿a una esquina vacía?

Eso es lo primero que pensé al descargar las fotos… Pero entonces recurrí a la ampliación y…

esquina1esquina2esquina3

Rol: dejando hueco a la diversidad.

+++ Mi entrada sobre Terry Pratchett ha suscitado una discusión en los comentarios acerca de la diversidad en la literatura. Más concretamente, acerca de si “el escritor/a X escribe siempre el mismo libro con diferente título o no”.

Casualmente (o no tanto), esto se relaciona mucho con otra línea de pensamiento que me ronda la cabeza desde hace unos días.

Se da la circunstancia de que Athair y yo estamos preparando sendas aventuras de rol para que las juegue el otro. La pregunta obligada es “¿qué clase de partida te apetece jugar?”.

A mí me resulta muy complicado responder a eso.  Yo quiero que mi master/mistress me sorprenda, y eso es muy difícil si ya le he explicado lo que quiero con demasiado detalle. Por otra parte, entiendo perfectamente la necesidad de la pregunta. Los jugadores de rol son como los clientes de las peluquerías. Cuando te dicen “sorpréndeme“, rara vez quieren que les sorprendas, sino que quieren una imagen que les resulte familiar, con algunos pequeños cambios menores y “refrescantes”.

Ojo, que la pretensión me parece de lo más legítima. La mayor parte de las cosas que nos satisfacen consisten en un armazón constante en el que se salpican innovaciones muy concretas.  Por eso es tan sencillo que una persona a la que le guste Velázquez se entusiasme al pasar de Las Hilanderas a Las Meninas, pero es mucho más complicado que flipe inmediatamente con Mondrian. Probablemente necesite de todo un proceso previo de exploración de sus propias demandas sensoriales e intelectuales antes de dar el paso. Puede que nunca lo dé, y quede satisfecha descartando a un tío que “pintaba cuadritos de colores”. mondrian%205

(Cuando metes a Mondrian, un artista reconocido, en la metáfora, parece que por narices eres un rancio si desechas su obra. Pero el mismo razonamiento del/a amante de Velázquez le servirá para descartar un montón de bazofia sobrevalorada, así que la cosa no es tan sencilla. )

En fin, a lo que vamos. La percepción de la diversidad depende, por tanto, de qué consideras armazón y qué entiendes que es susceptible (y necesario) de ser modificado manteniendo la coherencia del producto.  Como jugadora, tengo algunas cuestiones bastante claras acerca de lo que me importa mucho y lo que me importa menos. Por ejemplo, los famosos sistemas de combate, que para otros jugadores son los garbanzos del cocido, a mí me traen bastante al fresco. Quiero que el sistema no moleste, y no se cargue mi suspensión de la incredulidad (como aquella famosa característica de Mundo de Tinieblas que hacía que las posibilidades de éxito de  Charlize Theron y mi abuelita en una pelea vinieran a ser las mismas). Por lo demás, entre dos sistemas que molesten más o menos igual de poco, no voy a apreciar grandes diferencias.

Las armas, los vehículos y los gadgets, por curiosos que sean, tampoco harán por lo general, que me sienta transportada a un universo novedoso.  Pero sí me gusta llevar personajes con trasfondos peculiares, que influyen de manera decisiva en el modo en el que toman decisiones y se relacionan con la ambientación.

Esas “peculiaridades” son muchas veces lacras, aspectos negativos que han marcado su vida y que suponen un handicap a priori. Nunca podrán ser “ganadores 100%”.

Uno de mis personajes favoritos (que quedó abandonado en mitad de una carretera, y que nunca saldrá de allí a no ser que yo invente un final para su historia, porque esa partida se quedó a medias) es una ex-presidiaria gorda, negra y fea en USA (los pecados capitales), y que encima no era demasiado lista (eso no es pecado, pero limita tus posibilidades de supervivencia) que se comió una condena que no le correspondía por amor, y que intentaba desesperadamente que la muerte de la única persona que la había tratado bien en la vida no fuera fútil.

Era la protagonista de una partida en solitario, así que sus posibilidades de completar con éxito la aventura eran mínimas. Aunque saliera más o menos bien y sobreviera, ella seguiría siendo una mujer gorda, negra, fea que ha perdido a la única persona que la quería en el mundo. Sigue perdiendo.

Esa es la clase de personajes que aprendí a no interpretar en partidas con más jugadores. A todos nos gustan los perdedores que triunfan. Pero claro, para asegurar el triunfo no pueden ser perdedores de verdad. Sólo pueden parecer perdedores. Porque si llevas al lado un personaje que realmente parte de una situación desventajosa, sin nada que lo compense, se puede llevar todo el grupo a la catástrofe en una sola escena.

Y no hablo sólo de tiradas, sino de comportamiento.Los personajes chungos, en las partidas, parecen no tomar nunca decisiones realmente chungas. Puedes  confiar en antiguos asesinos a sueldo como jamás lo haríamos en la vida real (siempre que sean Personajes JUgadores, claro. De los PNJs sí nos esperamos que estén un pelín menos redimidos por nuestra presencia).  De su experiencia pasada, sólo conservan la habilidad con el cuchillo, no la frialdad de dejar morir a un compañero para salvar el propio pellejo. A tomar por culo la diversidad, vuelve a ser la misma partida que jugué cuando tenía al lado al héroe de la guerra de Corea que entró en un orfanato en llamas para salvar a la mascota del pequeño Wong.

Por otra parte, creo que los directores de juego  también tienen grabado a fuego en la nuca el cariño que la gente le toma a sus pjs, y lo mal que llevan que les ocurran cosas malas (por mucho que la concepción del personaje que se han buscado lo esté pidiendo a gritos). Así que el mundo, en torno al personaje minusválido, se vuelve repentinamente más suave y considerado. Simplificando,  si el pj no está bien compensado, el medio le da bonus y compensa por él. Hala, ya tenemos un ganador. Con lo perdedor que parecía

Igual que nos gustan los protagonistas guapos e ingeniosos en el cine, nos gustan en el rol. A mí también, ojo. Es genial llevar una Betty la fea que se metamorfosea en princesa o un profesor de latín que resulta ser Indiana Jones en flaco. Pero las diferencias entre unos y otros suelen acabar siendo cosméticas para mí, porque para ganar, optimizas. Y lo óptimo es poco diverso.

Como jugadora, por tanto, soy un rollo a priori. Una gafapasta insatisfecha que no puede jugar muchas partidas seguidas con grupos convencionales (sé que suena despectivo, pero no lo es. Lamentablemente, no se me ocurre otro término que no lleve esa carga), porque si juega a lo que ella quiere, le jode la diversión al resto. Pero como también me divierte jugar de modo aceptable, no es un problema. Me adapto y disfruto. De vez en cuando.

El problema ¡oh, compañer@s! aparece cuando diriges.

En una partida de rol, este es el aspecto que muestra el cartero, propietario de bar o bibliotecario medio. La vida Pj es la vida mejorrrrrrr ;P

En una partida de rol, este es el aspecto que muestra el cartero, propietario de bar o bibliotecario medio. La vida Pj es la vida mejorrrrrrr ;P

Cuando preguntas a tus jugadores qué clase de partida quieren y te dicen “de terror, investigación, con vampiros zombies y que sea un reto”, puedes diseñar una partida con todos esos ingredientes y descubrir, a mitad de aventura, que no estamos jugando a lo mismo. Que se cabrean porque el médico le ha diagnosticado cáncer terminal a su personaje, y tienen que luchar contra la invasión de seres del inframundo sabiendo que no tienen esperanza de disfutar la victoria (haber pasado media campaña en las cercanías de un artefacto radiactivo no les preocupó demasiado en su día).

O porque a su personaje negro en los USA de 1920 no lo tratan con respeto en los hoteles (caso verídico, y el rebote lo vi yo misma con estos ojitos que se ha de comer la tierra). O que sufren los síntomas de un shock post-traumático tras su primer tiroteo.  O se encuentran con que el enemigo superior, es realmente SUPERIOR. Claro, para mí eso puede ser terror y  reto. Y para mis jugadores, una puta mierda de partida.

(Los casos reseñados son, con la excepción señalada, pura inventiva. Una leche os voy a decir aquí lo que podéis encontraros de verdad si jugáis conmigo).

El gran Jerome K. Jerome decía que se puede disfrutar tanto paseando en bicicleta como dedicándose a desmontar las piezas y volverlas a montar. Pero no con la misma bicicleta. Como mi objetivo como directora de juego es a la vez pasarlo bien yo y que lo pasen bien mis jugadores, tengo que asegurarme de alguna  manera de que estamos todos montados en la misma bici.

Así que he pensado en redactar un cuestionario que recorra algunos aspectos básicos de las aventuras que no solemos tener tan presentes. Por ejemplo:

  • “Grado de conocimiento de las circunstancias y características de tu propio personaje: valora de 1 a 5 tu preferencia”.

Un 1 significa que a la jugadora le importa un bledo si su pj vive una perpetua alucinación, y 5 que quiere que lo que perciba sea real en todo momento, lo que excluye, por ejemplo, el temita del cáncer terminal o descubrir que la abdujeron los marcianos de pequeña.

  • “Predisposición a que tu personaje muera de forma heróica, de ser necesario: 1 a 5″

Un 1 significa que no quiere morir bajo ninguna circunstancia. Un 5, que lo daría todo por salir en los papeles por recibir una medalla póstuma”.

  • “Predisposición a que tu personaje muera de forma corriente, de ser necesario, sin que su muerte tenga repercusiones en el éxito de la aventura, : 1 a 5″

Un 5 significa que estás dispuesto a sufrir una enfermedad mortal que te haga apagarte como una vela, mientras tu equipo te llora brevemente y busca reemplazo. Un 1, que no estás dispuesto a aceptar ni siquiera una ejecución cuando los malos te pillan espiando, si eso no hace que tu equipo obtenga alguna ventaja esencial en la misión. Un 3, por ejemplo, podría representar que el servicio de contraespionaje te envenena con éxito, pero tú has conseguido pasarle un plano al grupo que muestra un pasadizo de entrada al cuartel general; la aventura se puede resolver sin eso, pero probablemente has conseguido que no haya bajas gracias a tu sacrificio, y te recordarán por ello.

Esto son sólo tres ejemplos. Pero creo que podría redactarse un cuestionario tipo (siempre el mismo grupo de preguntas básicas, para que no haya pistas acerca de la trama, con alguna específica sobre el género previsto)  para que los jugadores con los que piensas jugar una próxima campaña reflexionen realmente acerca de lo que quieren, y tú estés informada para preparar la aventura.

El objetivo es que yo pueda desarrollar la aventura que quiero, sin quedarme corta ni larga ante los límites del disfrute de los jugadores. Y, a la vez,  tener más margen para la diversidad sin andar acojonada por destrozarle la diversión a alguien si descubre, un poner, que el lanzamisiles de los malos dispara… misiles. O al revés, que se aburran porque no haya ningún reto, ya que pase lo que pase sus pjs (a pesar de que se buscaron conscientemente un personaje frágil) nunca está en verdadero peligro.

Que todos sepamos en qué bici nos hemos subido y podamos probar cosas nuevas, vaya.

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Parecidos irrazonables

+++ Creo que es una de esas conexiones entre dos puntos del universo que sólo veo yo, pero tengo que decirlo.

Entre las múltiples opciones a la hora de hacer que Tom Felton (actor adolescente que interpreta a Draco Malfoy) parezca cada vez más malvado sin dejar de tener pinta de pringao, los productores de Harry Potter se han decantado por asemejarlo a Teo Cardalda (antes conocido por su música, hoy por reclamar el divino diezmo como herencia perpetua para que sus retoños no mueran de hambre cuando él falte).

draco cardalda

Probablemente existan estrategias mejores, pero no se me ocurre ninguna ahora mismo.

Small God

+++ Cuando un amigo me dice “léete esto, es genial”, siempre procuro darle una oportunidad.

A veces, el libro me parece correcto, pero no es suficiente para que insista con otra producción de quien lo escribió.

Puede que las historias que cuenta no me terminen de interesar o, mucho más probable cuando tienes cierta trayectoria lectora, que tenga la sensación de que “eso ya me lo han contado antes”, y como poco me lo contaron igual de bien. A veces, el amigo/pareja/whatever se desilusiona mucho. ¿Qué hay más halagador que el que te digan “gracias por descubrirme a est@ maravillos@ escritor/a” y se dispongan a discutir contigo los detalles de lo que tú consideras una lectura imprescindible?

Me doy cuenta ahora de que la mayoría de las lecturas que me recomiendan pertenecen a este grupo. Algunas me hacen disfrutar mientras leo, pero no tanto como para repetir o expandir más mi interés en ese sentido. Unos pocos me aburren, pero es raro ya que los acabe. Porque mi vida es corta,  mi tiempo de lectura escaso, y vivo los derechos del lector que enunció Pennac como si se me hubieran ocurrido a mí.

Y un pequeño grupo de libros recomendados pertenecen a la última y deliciosa categoría de lo imprescindible. Por eso reclamo que me recomienden libros. Por la posibilidad.

Yo había leído muchos años atrás El color de la magia, el primer libro de la saga de Mundodisco de Terry Pratchett. Me gustó, pero no hubo mucha oportunidad de hacerme con ninguno más, y otras lecturas se abrieron paso en la lista. Por estas vueltas que da la vida, resulta que acabé enamorándome de un fan irredento de Pratchett, que al menos una vez al día canta las maravillas de este hombre.

Aunque mi lista de libros pendientes seguía estando atrasada, se las arregló para colar en primer lugar Guardias, Guardias, que viajó a Bolivia en mi bolsa de mano el año pasado. No sólo lo leí del tirón, sino que reí en voz alta y eché de menos un lápiz para subrayar en cada sesión de lectura. Ambas cosas con el mismo libro. No es tan fácil.

Como ocurre con los más grandes del humor, Pratchett no escribe con un teclado, sino con un bisturí que raja mi realidad, le da la vuelta, la viste con una túnica y la coloca en un universo de fantasía. Y aún así, en lugar de disfrazar las alegrías y frustraciones cotidianas del mundo real, las desnuda y las destaca.

Alguien dijo que los artistas contamos mentiras para decir verdades. En ese sentido, Terry Pratchet es uno de los grandes mentirosos de la historia. No alcanzará una fama mayor en la historia de la literatura porque ha llenado sus novelas de enanos, orcos, inquisidores y magos en lugar de poblarlo de caballeros, gente solemne, curas, empresarios y damiselas angustiadas. Los críticos del  Babelia no suelen tener en su mesita de noche cierta clase de libros. Menos aún si son sospechosos de provocar carcajadas, me temo.

A Pratchett probablemente le traiga al pairo tal circunstancia, y a mí también. Gente como Jerome K. Jerome, Saki, Richmall Crompton (yo  no consigo que Athair le coja el gusto a las historias de Guillermo Brown, pero animo a intentarlo a cualquiera que haya disfrutado con Buenos Presagios. Va a reconocer a más de un personaje) e incluso cierta faceta algo menos estirada de lo habitual de Kipling estarían orgullosos de que él haya recogido la bandera del humor británico.

185px-Small-gods-coverEl peligro de citar una frase de Pratchett es que, sin el contexto, es fácil darle la vuelta y que acabe significando otra cosa distinta. Lo he visto hacer con él y con otros, y trataré de no caer en lo mismo. Pero estoy a la mitad de Small Gods, y no resisto la tentación de compartir algo que acabo de leer.

(Contexto: la gran biblioteca de Ephebe va a ser incendiada por los invasores. Dos filósofos intentan salvar unos pocos rollos de papiro, y discuten acerca de cuáles merecen sobrevivir. La discusión acaba centrándose en varios ejemplares sobre técnica y filosofía. Creo que define bastante bien por qué necesitamos tanto técnic@s como filósof@s…)

“‘Then if all mankind will come and help us carry them, that’s fine,’  said Urn. ‘But if it’s just the two of us, I prefer to carry something useful.’

‘Useful? Books of mechanisms?’

‘Yes! They can show people how to live better!’

‘And these show people how to be people,’ said Didactylos.

(-”Entonces, si toda la humanidad viene a ayudarnos a cargar con ellos, estupendo.” dijo Urn. “Pero si sólo somos nosotros dos, prefiero llevarme algo útil.”

-”¿Útil? ¿Libros sobre mecanismos?”

-”¡Sí! ¡Pueden enseñarle a la gente cómo vivir mejor!”

- “Y estos pueden enseñarle a la gente cómo ser personas.”-dijo Didactylos.)

En una cosmogonía personal en la que no caben grandes dioses, queda espacio para los pequeños. Terry Pratchett es uno de mis small gods, y su lucidez me ilumina en este lunes perezoso.