+++ Bueno, hora de hablar de GTD más en serio, como avancé.
Por versión Rapunzell no me estoy refiriendo a grandes innovaciones en el sistema, sino a qué partes del mismo aplico, cómo lo hago y qué cacharricos uso.
Si pìenso en cómo gestiono mis tareas en este momento, se me ocurre que puedo hablar de estos items principalmente:
- Bandeja de entrada
- Listas de tareas
- Calendario
- Tickler file (Fichero de recordatorios)
- Firchero de referencia
- Correo electrónico
Fijaos que estos apartados se refieren al modo en que voy a organizar lo que tengo que hacer, no la información que poseo o los documentos que debo tener ordenados. Que también son importantes, pero no son el tema de hoy.
La lista se corresponde, más o menos, con diferentes fases del proceso GTD. Exceptuando el correo electrónico, que es un espacio complejo que necesita su propia gestión, TODO el resto de mi vida se procesa a través de una bandeja de entrada, listas de tareas, etc.
TODO significa TODO. Las visitas al dentista, la declaración de IVA, decidir tener hijos o no, preparar el aniversario con mi pareja, irme de vacaciones , dar clase, preparar un proyecto, cobrar una factura…
Y esa es la gracia del GTD, la sensación de control que proporciona sobre todo. No es un sistema perfecto, y estoy segura de que es mejorable. Pero me he dado cuenta de que las mejoras reales a ciertos sistemas surgen cuando te has disciplinado suficientemente para llevarlo a cabo de verdad, en primer lugar. Lo contrario, en mi caso, viene a ser un “no están maduras”.
Así que voy a explicra mi versión de GTD a la que estoy intentando acoplarme cada vez más, y ya veremos qué modificaciones voy introduciendo.
+++ Para que esto no sea un permanente “voy a hablar de cómo algún día por fin hablaré de esto”, vamos a meternos en harina.
La primera fase de GTD es RECOLECTAR asuntos pendientes en tu bandeja de entrada.
Una de las formas más sencillas de hacerlo es armarte con un montón de papelitos, que bien pueden ser folios para reciclar cortados en diez trozos. Después, recorre todos los aspectos de tu vida anotando TAREAS PENDIENTES.
Como dije, TODO significa TODO. Te das una vuelta por casa y anotas cualquier posible tarea que se te ocurra, independientemente de si es o no es importante, de si es o no es urgente. Desde “quiero hacer un viaje a Islas Mauricio” hasta “tengo que pagar sin falta la factura del gas mañana”.
Si yo me doy una vuelta por mi casa en este momento, aparecerán entre otras:
- Visitar Torrelodones para recoger la documentación del curso.
- Quedar con Celia para comer.
- Hacer una lista con los cumpleaños de los amigos para que no se me olviden.
- Preparar las facturas de la última actuación.
- Sacarme el título de buceo avanzado.
- Cambiar el titular de la gata.
- Correr la San Silvestre u otra carrera de 10 km.
etc.
Y así puedo seguir un buen rato. Si trabajo en una oficina o cualquier espacio distinto de mi casa, debo hacer allí lo mismo. Mi objetivo es recolectar todos aquellos asuntos que interpretamos como “pendientes”. Y sacarlos de mi cabeza.
Todos esos papelitos los deposito, sin organizar ni clasificar en mi BANDEJA DE ENTRADA. Puedo tener más de una (por ejemplo, la Bandeja de Entrada del correo electrónico funciona como tal), y es frecuente tener una en casa y otra en el trabajo. Pero debemos tener el menor número posible, o complicaremos innecesariamente todo el sistema.
Recordemos que no hay tarea tan pequeña o tan grande que no merezca ser apuntada porque, de no hacerlo, estamos adjudicando a nuestro cerebro la responsabilidad de funcionar como una perfecta agenda electrónica, que recordará las tareas pendientes cúando y sólo cuándo necesiten ser recordadas y PODAMOS HACER ALGO AL RESPECTO.
Y no es el caso. Nuestro cerebro no funciona así, sino que te recordará lo que tienes pendiente cuando no puedas hacer nada para resolverlo (creándote ansiedad innecesaria) y se olvidará de advertirte cuando sí puedas.
Una vez recolectado todo, pasamos a la fase númetro dos: Procesar. Pero esa, en otra entrada, que como ladrillo esta ya está bien.