+++ Si es que a veces las prisas nos pueden, y copiamos a la brava… XDD
La entrada anterior comienza así:
“+++ Obtenido a través de Merodeando. Suscrito de corazón y de cabeza.
Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
etc, etc.”
Resulta que lo estoy viendo copiado y recopiado en un par de sitios, al menos. Y resulta que el manifiesto no es todo eso. Sobra la primera frase, que es únicamente mi aportación personal.
“+++ Obtenido a través de Merodeando. Suscrito de corazón y de cabeza.”
Puede ser por dos razones. Una, que la frase haya gustado tanto que se esté repitiendo a propósito, haciéndola vuestra. Mi recomendación, en ese caso, es que citéis la fuente o, si no os apetece andar linkando, al menos que dejéis claro que no es parte del manifiesto. Basta con usar vuestras propias palabras y separarlas de lo que se copia (que es lo que hice yo).
Porque podría parecer que andamos haciendo publicidad el blog de un señor (que por otra parte está bien y leo de vez en cuando) con la excusa de oponernos a una acción gubernamental, y no es el caso.
(Por otra parte, me jode ver mis palabras repetidas psitasicosamente, porque decir “suscribo de corazón y de cabeza” cuando esas mismas palabras se repiten en otros lados, vacía de sentido. Pero eso también me ocurre en la vida real así que, aparte de rascar un poco mi ego, no es grave y trato de tomármelo como parte de mi aportación a la cultura oral de la localidad.Y, por supuesto,parto de la base de que no sucede debido de la mala fe de nadie, así que no deja de ser pecata minuta.)
También puede ser que lo que ha pasado sea que habéis copiado todo el texto sin cotejar con otras fuentes si lo que yo digo que “es el manifiesto” resulta ser el manifiesto de verdad. Si pensábais que el manifiesto incluía esa primera frase, al compararlo con otras fuentes os habríais dado cuenta de que no es así. El manifiesto no tiene enlaces. Yo soy la que incluye la referencia, pero el manifiesto no.
Todo esto nos devuelve una vez más a la vieja cuestión de que la participación política es una lata, porque para hacerla bien hay que informarse, comparar, rastrear y meditar. No te puedes fiar alegremente y pensar que lo que escribe una persona en la que confías es directamente repetible. De lo contrario, nos acercamos, aunque sea levemente, a la visión del mundo en la que esperamos que otros piensen por nosotros porque “pensar mucho es malo”. Auqnue sólo nos acerquemos un poquito, no es lo que debería pasar si realmente somos merecedores de la libertad en la red que exigimos, digo yo…
Los internautas tenemos que acostumbrarnos también a hacer los deberes y no quedarnos en el cuarto enlace del Google. Para que esto sea una verdadera herramienta de reflexión e información, y no una versión de la tele en la que carecermos de posibilidad de acudir a las fuentes, debemos revisar lo que leemos, y separar la información de la opinión.
Sí, también de lo que escribo yo






Y entonces fue cuando empezaron a vendernos “sensaciones” en vez de productos. Cual si fuéramos perros de Paulov, lanzaron enormes campañas publicitarias explicándonos lo cool y rebeldes que nos sentiríamos si llevásemos puestas zapatillas Nike, lo especiales que nos veríamos con una Ray Ban en la cara, lo buenas madres que nos creerán nuestros hijos si les damos huevos Kinder, lo inteligentes que luciremos a bordo de nuestro flamante Seat Toledo.